Música de Cine para la libertad: De Superman al Gladiador

Jor-El: Viajarás lejos, mi pequeño Kal-El. Pero nunca te abandonaremos. Ni siquiera frente a nuestra muerte. La riqueza de nuestras vidas… será tuya. Todo lo que tengo, todo lo que he aprendido, todo lo que siento… todo eso y más… te lo cedo, hijo mío. Me llevarás dentro de ti… todos los días de tu vida. Harás tuya mi fuerza, verás mi vida a través de tus ojos, como tu vida será vista a través de los míos. El hijo se convertirá en padre, y el padre… en hijo. Esto es todo lo que… puedo darte, Kal-El.
Lastimosamente no tenemos tecnología kriptoniana para hacer presencia luego de la muerte; así que los padres terrestres la tienen difícil, pues, antes de la última despedida, sea como fuere, hay que compartir de forma efectiva con los hijos: experiencias, valores y amor; si todo esto se logra, antes del adiós definitivo, el hijo o hija no se sentirá abandonado. O al menos, eso esperaría.
Y mientras eso creo de Jor-El, el algoritmo de Youtube recomienda otras canciones.
Da clic en PLAY antes de continuar con la lectura, y disfruta de la imagen de los Superman hasta que finalice la canción.

Debo reconocer que Flight de Man of Steel cumple su propósito; para empezar, cuenta una historia sin la necesidad de narrarla, ¡sencillamente impresionante!, y es —tal cual— el viaje del héroe, su primer vuelo, rompe las cadenas físicas que nos atan al suelo.
Aunque, desde luego, el talento de Hans Zimmer es innegable, y sí, otra vez Youtube hizo una recomendación, y un nudo se me hizo en la garganta.
Ahora seremos libres...
El superhéroe de otros tiempos, atado, sin la posibilidad de defenderse, aguanta el dolor mientras la hoja de la daga atraviesa su costado. Lo desatan y lo llevan a la arena a luchar, y cuando el asesino de su esposa e hijo cae, el aire caliente susurra una canción cuyas palabras sólo entiende el gladiador herido de muerte.

Hace años encontré la letra de tal canción en Internet, hablaba de cartas escritas por el gladiador a sus seres amados fallecidos. Su deseo es reencontrarse con ellos; mas, en estos días, volví a encontrarme con la canción y me llevé una sorpresa: ni siquiera el traductor de Google pudo descifrar la letra original de Now We Are Free de Hans Zimmer.
Investigué y me llevo la sorpresa de que la letra de esa canción se compone de palabras en un idioma inventado para la película. Esto me desilusionó, pues, las palabras que cantan solo son sonidos sin significado; luego, cavilando, cavilando, me resultó interesante la propuesta de que música y voz trasciendan la letra, ¿no? La letra, en muchas canciones, puede volverse tiránica, porque fija un único marco de interpretación de la canción. Así que palabras que no significan nada y que son el sonido de otro instrumento más resulta interesante. Sin embargo, no puedo evitar dar un sentido explícito a las cosas, y encontré —eso sí, accidentalmente— otra supuesta letra de la canción. Esta me gusta más. No gira en torno al deseo de un reencuentro en un lugar incierto; y tiene lógica que así sea: quien canta Now We Are Free no es un hombre, no es Máximo Décimo Meridio hablándose a sí mismo, sino una voz femenina. Prefiero pensar, entonces, que es su esposa quien le habla, quien lo aconseja. Así que no es una canción de reencuentro; sino, mas bien, la de una persona amada que te ama y quiere —de alguna forma u otra, si es que se puede— que seas feliz.
Ahora dale PLAY a la canción y espera a que la cantante comience a cantar antes de leer la "letra" de la misma.
Todopoderosa libertad
Todopoderosa alma libre
Sé libre
Comparte conmigo
Una vida soñada
Encantadora, bella
Ahora estamos lejos
Pero sabes que estamos unidos
Espiritualmente
Bajo mi rostro
Siempre quiero decirte algo
Bajo mi rostro
Hay una ilusión
Incluso siento un poco de miedo
Bajo mi rostro
Aún continúo esperándote
Seamos felices ahora
Disfrutemos la vida
Que ambos creamos (bis)
Todopoderosa libertad
Todopoderosa alma libre
Sé libre
Vuela, despierta
Y deja tu pasado
Liberemos nuestro futuro
Liberémolo
Nadie puede creer
Cuánto he esperado
Para poder conquistar tu corazón
Algún día creo que me he rendido
Porque me encantas
Y ahora te digo
No temas empezar
Una aventura con alguien más

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