Programar no es usar pantallas: algoritmos y pensamiento computacional desde la infancia
No soy muy de que los niños anden con un smartphone, ni de que jueguen videojuegos a temprana edad. Ni siquiera estoy de acuerdo con el uso de los videojuegos educativos para niños que ni siquiera saben leer y escribir. Un niño o niña que sabe usar un smartphone no es un listillo de la tecnología, sólo es un tipo de usuario al que se le tuvo en cuenta en un estudio de usabilidad. No obstante, sí considero importante que los niños comiencen lo más pronto posible su aprendizaje en la programación de computadores y, ojalá, desde la primera infancia.
¿Me contradigo?
Bueno... más que programación de computadores me refiero al pensamiento computacional, el cual, desde luego, es la base para la programación de computadores.
¿Y qué es el pensamiento computacional?
Según el Center for Computational Thinking de Carnegie Mellon: "El pensamiento computacional significa pensar algorítmicamente y con la capacidad de aplicar conceptos matemáticos como la inducción para desarrollar soluciones más eficientes, justas y seguras".
Así que no me refiero a que todos deberíamos ser programadores, sino a que todos deberíamos desarrollar un pensamiento computacional.
Ahora bien, ¿y cómo desarrollar el pensamiento computacional en niños?
Primero tendrías que comprender el significado del concepto clave del pensamiento computacional: «el algoritmo». En caso de que quieras saber más sobre este concepto, aquí te comparto un documento que escribí hace algún tiempo: La esencia de la Algoritmia.
Luego, habría que buscar algoritmos escritos en papel y animar a los niños a seguirlos.
¿Y cómo realmente lograrlo?
Que tal con esto:
Algoritmos Gráficos

Una excelente opción para incentivar la creatividad desde temprano son los bloques de construcción. En cualquier juguetería puedes encontrar bloques de plástico grandes, pensados para manos pequeñas y, sobre todo, para evitar que se los traguen. No me refiero a los Lego, son otros varias veces más grandes. Aun así, cosas pasan, por lo que es importante estar pendiente de que no se los lleven a la boca mientras juegan.
Luego, en plataformas de compras en línea y cuando el niño tenga 5 años, consíguele bolsas de 1000 bloques o más (imitaciones de Lego). El inconveniente es que muchas de estas piezas son bastante pequeñas y pueden resultar difíciles de manipular al inicio, ¡ojalá tu niño tenga paciencia! También te recomiendo que le consigas con un par de dispositivos de desmonte, parecen unas palitas, ya que facilitan la separación de los bloques cuando quedan muy ajustados y cuesta desarmarlos con las manos. ¡Ahh! y evita comprarle esas cajas de Lego con modelos que requieren decenas de piezas; es mejor dejar que, él mismo, cuando sea mayor y trabaje, las compre por su cuenta. ¡Cero alcahuetería!
Jugando con origami
Hazle aviones de papel, barquitos o lo que se te ocurra.
Busca guías de origami en Internet e imprímelas: ésas también son, en esencia, algoritmos gráficos que explican paso a paso cómo construir formas a partir de un papel.
Y, sobre todo, ten paciencia: cada aprendizaje tiene su propio ritmo.

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